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Cuando una enredadera de manojos de azar
contempla las bisagras de las puertas que no se abren
ni a golpes de enredadera que gobierna el azar
cuando es como una partida
un billar a tres bandas
una ruleta rusa con el revólver de la desesperación
la vida
la vida
cuando es como una letra encarnada que traduce todas
las amapolas
regadas y sin regar
como un viaje
como un impulso
un viaje, un llanto intentado, un misterio sagrado
casi infantil
cuando es la vida
cuando es la vida
una puja y una sobrepuja sobre el cuadro maldito
de una ventana en cualquier esquina insospechada
cuando es un túnel sin ventana
y las líneas de la mano traducidas
tristemente traducidas
cuando es
como un color escarlata traducido a todas las lenguas
por todas las lenguas
y en ninguna lengua convergen los túneles
cuando es la vida como un torno una parte
un volumen cualquiera en cualquier biblioteca
traducido ya, registrado y sellado
cuando es como si alguien apareciera en un claustro
de un monasterio en una montaña inaccesible y cortada
y hubiera un solo monje con la mano cortada
y estuviera sordo y ciego y asotanado
y te reconociera
cuando es como si te hablara y te dijera mi amor
es la vida como si volviera a la partida
al billar a tres bandas
a la ruleta rusa con el revólver de la desesperación
como si volviera a la vida
que es como si volviera
y viera
de
nuevo y por primera vez
un
solar de barro donde edificar la vida
como una mole un oleoducto
un
túnel solo e infinito
a
no más morir
a
no más morir
y
te dijera
¡quédate!
cuando es como una torre inconclusa
un
babel de corazones
una sortija inconclusa
cuando es como tú en esta noche
y
te dice
¡quédate!
como alguien que espera el desenlace de la desesperación
la
ruleta rusa perfecta del perfecto revólver
en
el momento de los ciegos y la sinrazón
como un juego
como un billar a tres bandas
una partida, la última
y
como una súplica y un suplicio
entonces tú
desenreda la enredadera
la
letra encarnada, el manojo de azar
la
puerta que se abre por fin al final del túnel del sueño
y
quédate
quédate
como una estera
un
reposo rasposo y un disparo
como una serpiente en la cara
un
torbellino en el vientre
y
un viaje
como un trabajo en un día
ahora
que han permitido los dioses este reencuentro
esta ruta y esta vida
este viaje que es
como si habiendo muerto
por fin
pudieras permitirte otra vez
‑como si estuvieras vivo-
morir de nuevo. |